En el punto más alto del término municipal, hay una ermita dedicada a San Martín. Esta ermita, ha sido restaurada recientemente gracias a la colaboración voluntaria de gentes de los pueblos vecinos a ella y la ayuda prestada por instituciones como la Excma. Diputación Provincial de Huesca o el propio Ayuntamiento.
La fiesta se celebra en la segunda Pascua, que varía en fecha según los años. Las actividades giran en la romería que se realiza a la ermita de San Martín, en la que se encuentran los habitantes de varios de los pueblos de los alrededores, siendo este un acontecimiento de honda tradición.
Desde Secastilla se suben las reliquias de San Martín que se custodian en la Iglesia Parroquial, que presiden la misa que se celebra a la llegada a la ermita.
Se celebra después una comida de hermandad, en la que los habitantes de cada uno de los pueblos se reunen para comer juntos.
Por la tarde, el regreso a las localidades de origen pone fin a la romería.